Japón se impuso este martes por 2-3 a Estados Unidos, conquistó invicto el V Clásico Mundial de Béisbol y se convirtió en tricampeón en la final disputada en el LoanDepot Park de Miami.

Hace 10 años, República Dominicana ganó el Clásico de manera invicta y este martes la selección japonesa igualó la hazaña al terminar esta edición con marca de 7-0.

Los japoneses se proclamaron campeones en las primeras dos ediciones del Clásico Mundial en 2006 y 2009. Estados Unidos lo hizo en la última, disputada en 2017.

Japón confirmó que tenía un gran equipo al terminar líder del torneo en carreras y, además, entre los ocho equipos que avanzaron a cuartos de final concedió la menor cantidad de anotaciones.

En la ronda de muerte súbita los bates de Estados Unidos conectaron 38 imparables, con ocho jonrones y un total de doce extrabases, y produjeron 25 carreras, pero hoy pese a conectar nueve hits, no fueron efectivos.

El partido final del V Clásico Mundial comenzó con 25 minutos de retraso por los actos de clausura.

En el montículo inició por Japón el zurdo Shota Imanaga, mientras que Merrill Kelly, de los D-backs de las Grandes Ligas, se subió a la loma por el Team USA.

Trea Turner, la figura estadounidense en este Clásico, comenzó a ilusionar a su equipo cuando en la segunda entrada pegó jonrón, su quinto vuelacercas en el torneo, para el 1-0 contra Imanaga.

La ofensiva del Team USA se activó y J.T. Realmuto y Tim Anderson le conectaron sencillos a un Imanaga que sufrió pero que después retomó el control del juego.

Y Japón también mostró sus cartas. Munetaka Murakami la sacó del parque ante Kelly y puso el 1-1 en el segundo ‘inning’ con elevado entre los jardines derecho y central.

El que sufría ahora en el montículo era Kelly cuando Kazuma Okamoto y Sosuke Genda le conectaron imparables y ocuparon las dos primeras bases. Además, le dio base por bolas a Yuhei Nakamura.

Con bases llenas el mánager MarK DeRosa cambió de lanzador: entró Aaron Loup por un Kelly que en dos entradas dejó el rancho ardiendo.

Lars Nootbaar bateó un rodado de out a Loup, pero Okamoto logró anotar la segunda y Japón tomó el mando.

El manager Hideki Kuriyama emuló a DeRosa y comenzó la tercera con nuevo pícher y envió a la lomita a Shosei Togo por Imanaga.

Togo ponchó a Trout, puso out a Paul Goldschmidt pero perdió a Nolan Arenado y a Kyle Schwarber con base por bolas. Llegó el turno de Turner pero Togo cumplió al poncharlo.

En el cuarto episodio los bates de Japón volvieron a la carga. Kazuma Okamoto le pegó un jonrón solitario a Kyle Freeland para el 1-3 en la pizarra.

Pero Estados Unidos no iba a rendirse tan fácilmente.

En la octava entrada Schwarber, que había estado silenciado, conectó un ‘Bambinazo’ que puso las acciones 2-3 y devolvió la fe a la tropa de DeRosa.

Sin embargo, el último out llegó ante el relevo del astro Shohei Ohtani, que se fue de 3-1 con base por bolas en el partido, y la carrera del empate le fue esquiva al Team USA que falló en la misión de alzar el trofeo por segunda vez consecutiva.

Mientras que Japón, medalla de oro en los pasados Juegos Olímpicos, comenzó la celebración en el diamante del tercer título que logró de forma invicta y ratificó que su imperio en el Clásico Mundial pica y se extiende al ganar tres de las cinco ediciones del torneo.